A las 09:00 horas se inició la audiencia de preparación de juicio oral por el caso del psicólogo Gustavo Gatica, quien perdió la vista por disparos de perdigones en las protestas del estallido el 8 de noviembre de 2019. La Fiscalía Centro Norte, con la fiscal Ximena Chong a la cabeza, acusa al exteniente Claudio Crespo Guzmán de disparar su escopeta en contra de manifestantes en Vicuña Mackenna.

Abusando de su cargo, dice la acusación de la fiscalía, Crespo efectuó disparos al tercio superior del cuerpo de los manifestantes, quienes estaban a una distancia aproximada de 21,4 metros de frente al acusado, “impactando e hiriendo gravemente en ambos ojos a la víctima Gustavo Gatica Villarroel”, que se encontraba dentro del grupo, a casi 24,5 metros de Crespo.

El devenir del juicio, esta vez, no solo se podrá conocer a través de los medios de comunicación tradicionales, pues Gatica creó un canal de youtube, donde informará lo que ocurre en las audiencias. En algunas ocasiones estará acompañado de su abogado, el exfiscal Carlos Gajardo.

Su infancia en Colina

El canal de youtube se estrenó el 22 de junio pasado. El primer video, que es una entrevista a Gatica, ya cuenta con 3.376 visitas y 638 suscriptores. Según se describe, “con este pequeño video abrimos el Canal de Gustavo en YouTube, para que en las próximas semanas y meses, podamos tener una vía directa que permita subir videos que acompañen el proceso de juicio que se inicia”.

En la conversación de 36 minutos, Gatica cuenta su infancia en Colina con su hermano Enrique y sus padres, ambos profesores de liceos fiscales. Dice que en su casa siempre se habló de política. Sus papás siempre votaron “Concertación” y su hermano, mayor que él, desde muy joven participó en instancias como dirigente en el colegio y en la "Revolución pingüina" de 2006. En ese tiempo, Gustavo tenía 9 años. “Jugaba harto en la calle de niño. A la pelota, justo en mi infancia, cuando tenía 8 o 9 años, se convirtió una plaza en una cancha de baby fútbol. Después más grande con Enrique (su hermano) jugábamos basquetbol o andábamos en bicicleta”, cuenta.

“Más de grande empecé a entender más (de política), cuando entré en la universidad (Humanismo Cristiano) y participé en la primera toma. Mi familia era de izquierda, Enrique era vocero de su liceo, mis papás siempre votaron Concertación, no era de partidos políticos, mi abuelos siempre fueron anti Pinochet”.

El 18-0 en el J.J. Aguirre

Gatica cuenta que ya en la universidad, cuando se inscribió para estudiar psicología en la Universidad de Humanismo Cristiano, participó más activamente en las manifestaciones. “Entré a una universidad súper politizada, habían murales en todas partes de los detenidos desaparecidos. Me gustó entrar a ese lugar, venía de ese contexto del colegio que nos tenían muy infantilizados.

Respecto al 18-0, Gustavo recuerda que estaba en el dentista, porque le sacaron las 4 cuatro muelas del juicio. Y escuchaba a su dentista de cómo los estudiantes protestaban en Santiago. Él estaba en el Hospital de la Universidad de Chile, con la cara hinchada, un poco adolorido. Luego fue a su casa y siguió lo que se informaba por televisión.

“A mi me motivó a salir por la desigualdad en general. La influencia de mi familia, mis papás siendo profesores de liceos públicos, eso fue lo principal, las diferencias que había en salud, educación, una salud de ricos y de pobres. También cosas como el medioambiente, el respeto por los animales, también eran importante para mi”.

Su historia de resiliencia

“El 8 de noviembre (el día que le dispararon y perdió la vista), no estaba seguro si iría, no tenía la cámara cargada la cargué y me fui a Santiago. Esperé a un amigo para juntarme con él, ese día estaba muy brígido el ambiente. Saqué fotos, estuve dando vueltas, y ahí me encontré con mi amigo”.

En ese momento de la entrevista, se muestra una imagen azul con un texto, donde se relata en una voz en off de una mujer que “durante el viernes 8 de noviembre, el teniente Claudio Crespo disparó más de 170 veces su escopeta a las 18:07 horas, sus disparos impactaron en los ojos de Gustavo Gatica”.

“El momento más difícil fue cuando desperté el 9 de noviembre, físicamente me faltaba el sol para despertar, los primeros días tenía sueño todo el día, porque como que no amanecía. Los primeros días me costó acostumbrarme a eso, fue triste, pero después me acostumbre rápido a muchas cosas”, dice Gatica.

Pero hay cosas que aún le cuestan, dice. Por ejemplo, caminar en la calle, “hasta hoy lo tengo que trabajar”. Y agrega: “Fue algo intenso emocionalmente”. Gatica dice que de todos modos, frente a esa adversidad, le pasaron cosas buenas. Conoció a gente que admiraba desde chico, como al futbolista emblema de Colo Colo 91, Marcelo Barticciotto y al otro ídolo colocolino Esteban Paredes.

Luego pasó por un proceso de rehabilitación en una fundación de personas con discapacidad visual. Allí, durante seis meses, le enseñaron cosas básicas (usar un cepillo de dientes, un tenedor y a hacer la cama). “Me ayudó a rehabilitarme”, recuerda.

Hoy, antes del inicio de la audiencia de preparación de juicio oral por el caso de Gatica, en el 7º Juzgado de Garantía de Santiago, se rechazó la cautela de garantía y el sobreseimiento temporal de la causa que había solicitado la defensa del exteniente Claudio Crespo, luego que el abogado Pedro Orthusteguy presentara una querella para que se investigue una presunta falsificación de firmas en informes de la Policía de Investigaciones, que llegaron a manos del Ministerio Público. Pero la fiscal Ximena Chong y el resto de los querellantes (CDE, INDH) y la defensa de Gatica, Carlos Gajardo, plantearon que se trataba de un ánimo dilatorio de la defensa. El fiscal adjunto Francisco Ledezma le imputó a Crespo el delito de “apremios ilegítimos con resultado de lesiones gravísimas”. El MP pide 12 años de cárcel.

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