“Algunos esperaban un comentario más duro. El mercado quería algo más de actividad”.

Federico Goycoolea,Vector Capital.

A estas alturas, una intervención verbal puede tener un impacto relativamente menor”.

Antonio Moncado,economista BCI.

El mercado cambiario sufrió una altísima volatilidad durante la mañana, mientras trataba de interpretar los alcances del esperado pronunciamiento del Banco Central respecto a las recientes alzas del dólar, que finalmente se concretó ayer.

Analistas, economistas, inversionistas y operadores llevaban semanas atentos a que el ente regulador se pronunciara o diera pistas sobre si intervendría a un tipo de cambio que en un par de meses ha subido cerca de $150.

En su comunicado, el Central comentó que el dólar “ha mostrado episodios de volatilidad inusualmente alta en los últimos días. Situaciones como la descrita son de especial preocupación, ya que podrían obstruir la formación de precios del mercado cambiario y tensionar la evolución de otros sectores del mercado financiero, lo que, como en otras ocasiones, requeriría de la intervención del banco”.

Cerca de las 9 de la mañana, y como ha sido la tónica de los últimos días, el dólar partió en una alocada carrera que lo llevó a un nuevo máximo histórico intradía de $1.027 y superó el valor del euro por primera vez en 20 años. Pero luego comenzó a retroceder y se estabilizó cerca de los $1.000 minutos antes del cierre, con un alza del orden del 0,5% respecto al lunes.

“El Central se mostró preocupado por la alta volatilidad del tipo de cambio, situación que llevó a que la autoridad interviniera de manera verbal, pero dicha intervención no ha tenido el efecto deseado”, comentó el co-portfolio manager de Cuenta Activa de LarrainVial Asset Management, Felipe Barragán.

¿Una intervención muy débil?

En el mercado dicen que las expectativas eran de un mensaje más duro y claro, sin tantos condicionales respecto a una intervención del BC. El mensaje, en cambio, fue interpretado más bien como “débil” por los analistas, lo que si bien logró que el dólar frenara su carrera alcista, no bastó para hacerlo retroceder significativamente desde su cierre de ayer en $996.

“Algunos esperaban un comentario más duro, pero no fue así. El mercado quería algo más de actividad, una ‘intervención verbal', como se le dice, que fuera más clara, pero solo dijo que está preocupado”, dijo el gerente general de la corredora Vector Capital, Federico Goycoolea.

“El Banco Central en su comunicado deslizó, implícitamente, que una intervención la justificaría en un escenario de tensión de los mercados; por ello se entiende que el correcto funcionamiento de los mercados monetarios lo mantienen alejado de intervenir”, explica el gerente de Estudios de Sartor Finance Group, Joaquín Aguirre.

“Daba la impresión de que muchos inversionistas creían que si el tipo de cambio superaba los $1000, iba a venir una intervención de inmediato, pero eso no pasó. El Central dijo que si bien no descarta intervenir, no detectaba razones para hacerlo en este momento”, agrega el economista de Forecast, Ángel Cabrera.

Poco margen de acción

Dos hitos serán clave para entender la evolución que podría tener el dólar en las próximas semanas: la reunión de Política Monetaria del Banco Central prevista para hoy y mañana, y la entrega de cifras de inflación en Estados Unidos de mañana a primera hora, lo que podría definir qué hará la mayor economía del mundo con sus tasas de política monetaria (ver recuadros de esta nota). Las expectativas respecto a este último factor internacional han sido los principales impulsores del dólar en las últimas semanas, dado que prevén que si la Fed eleva las tasas más de lo esperado, podría suscitar una recesión global.

Es por esto que algunos economistas cuestionan que el instituto emisor tenga mucho margen de acción para frenar el dólar con una eventual intervención. Si los factores detrás de las últimas alzas, que han lo han llevado a ganar $200 en los últimos 3 meses, son principalmente internacionales y no dependen del escenario interno chileno, una intervención tendría poco efecto, dicen.

Además, inyectar dólares al mercado a estos niveles cercanos a los $1.000 podría llegar ya demasiado tarde, advierten.

“Intervenir y gastar reservas no va a solucionar los problemas de fondo y podría no cambiar la trayectoria del dólar. Podrías gastarte todas las reservas para nada”, señala el profesor de la FEN de la U. de Chile Alejandro Alarcón.

Son justamente los temores a una recesión global y posibles nuevas cuarentenas en China lo que afectó al precio del cobre de hoy, uno de los motores más relevantes del tipo de cambio en Chile. El metal rojo en la Bolsa de Metales de Londres cayó un 3,31%, a US$3,34 la libra, mientras que los futuros perdían un 3,22%.

“Haber atajado este fenómeno antes podría haber contribuido más. A estas alturas, una intervención verbal puede tener un impacto relativamente menor. Hay hoy poco espacio para hacer una intervención en el mercado cambiario, y si el Central la hiciera de todas formas, tendría poco efecto, porque el dólar ha subido en el último tiempo por factores ajenos a la economía chilena”, detalla el economista senior del banco BCI, Antonio Moncado.

“El Central debería hacer algo antes de que esto se le escape de las manos, o podría terminar interviniendo demasiado arriba, a un precio demasiado alto. Si lo hubiera intervenido, por ejemplo, en $950, lo habría dejado más abajo que si lo interviene ahora”, comenta el gerente de Monedas de MBI Inversiones, Eduardo Kutscher.

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El mercado está expectante frente a la reunión de política monetaria del consejo del Banco Central (BC) que comienza hoy. Sostienen que frente a la multiplicidad de factores que inciden en la aceleración inflacionaria, es muy probable una nueva alza de la Tasa de Política Monetaria, hoy en 9%. Las proyecciones parten en los 75 puntos base.

“La verdad es que el instrumento de política monetaria para hacer frente a la inflación es la tasa de interés. Dadas las mayores presiones inflacionarias producidas por esa brusca subida en el tipo de cambio, yo esperaría que mañana el BC subiera la tasa de interés entre 75 puntos base a 100 puntos base”, proyecta Ángel Cabrera, economista de Forecast.

Una opinión similar tiene el economista senior de Credicorp Capital, Samuel Carrasco, quien comparte el diagnóstico del BC de que la economía actualmente es más vulnerable a shocks externos lo que implica que un deterioro en los fundamentos podría generar una depreciación mayor a lo habitual en el peso.

“Dicho esto, la reciente depreciación del peso, explicada tanto por fundamentos como por factores idiosincrásicos, agregaría una mayor persistencia al proceso inflacionario, incrementando el riesgo de que la inflación se ubique por sobre la estimación del IPoM para el período 2022-23 así como a dos años”.

Carrasco agrega que las opciones que tiene el Banco Central son tres: “aumentar la TPM en 100 puntos base en la reunión del miércoles, por sobre el consenso del mercado, dejar la puerta abierta a futuras alzas o reforzar el mensaje de que las tasas se mantendrán altas durante la mayor parte de 2023, postergando el ciclo de recortes”.

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