Mario está focalizado

en lo que él ve respecto del plebiscito… no manifiesta preocupación por el impacto que tiene en E2020”.

Mario Waissbluth se fue hace 4 años de Educación 2020, institución que ayudó a fundar y que suele identificarse con la figura del ingeniero y profesor universitario.

Hoy, Waissbluth es uno de los principales voceros de «Amarillos por Chile», agrupación transversal que el fin de semana anunció que promoverá el Rechazo en el plebiscito del 4 de septiembre.

Esa identificación entre E2020 y el ingeniero tiene frustrada a la directora ejecutiva del organismo, Alejandra Arratia. No porque no sea legítima la opción de Waissbluth, sino porque “la gente cree que la postura de Mario es la postura de E2020 y no es así. El se fue en 2018”.

“La gente puede votar Apruebo o Rechazo y eso es completamente legítimo, lo que no compartimos es el tono con que Mario defiende esa postura, la forma y el fondo. Eso medio descalificador, medio burlesco nos complica porque se tiende a relacionar con la Fundación y para nada es el tono nuestro”, dice.

-Por eso el desmarque...

-Nos desmarcamos absolutamente de la postura de Mario Waissbluth en el fondo, la forma y el tono (cuando habla del proceso constituyente y el plebiscito de salida). El proceso constituyente viene a dar una respuesta institucional a una crisis de confianza muy profunda que tiene Chile, no solo del mundo político, también de las instituciones y las personas. El tono con que él aborda esta conversación, tiende a polarizar y dividir más, a generar más desconfianza y eso no le hace bien ni al país ni a la Fundación.

-Es paradójico esto, considerando que Educación 2020 ha sido muy activo en participar del proceso constituyente.

-Incluso partimos antes que se eligieran los constituyentes con una campaña llamada «Ponte la mochila para llevar la Educación a la Constitución», donde hicimos un decálogo de 10 principios que creíamos debían estar en el borrador e invitábamos a los constituyentes a ponerse esa mochila. Gran parte de eso se recogió, hicimos análisis comparados, entregamos esa información a los constituyentes, levantamos una iniciativa popular de norma que fue aprobada... entonces es muy frustrante que al final la gente crea que lo que dice Mario representa a la fundación cuando nuestro esfuerzo va en otra línea.

-¿Tienen postura institucional en torno al plebiscito?

-Institucionalmente no vamos a llamar al Apruebo o al Rechazo, solo nos podemos referir a Educación, y en ese marco, valoramos mucho la propuesta en esta materia, aunque tenemos ciertas alertas que es importante seguir acompañando si luego son materias de ley. Sentimos que hemos podido aportar a este proceso y queremos seguir promoviendo un debate informado y la participación. Aunque todos tienen derecho a no estar de acuerdo con el resultado del proceso, otra cosa es descalificarlo y burlarse de él.

“Creo que este tipo de hechos –reflexiona Arratia- responde también a que estamos viviendo un cambio bien profundo como país, y hay un grupo de gente, fundamentalmente hombres más vinculados a la élite, que les ha costado salirse de esta cosa más patriarcal, de que ellos son los que concentraban todo y ver que ahora hay espacios distintos y que construimos una sociedad desde varios lados”, dice.

Y aclara: “Quiero salirme del caso de un persona en particular, pero uno lo podría graficar diciendo que «son hombres que estaban acostumbrados a tener el sartén por el mango a lo largo de todas sus vidas y han tenido que repensarse en un espacio público mucho más diverso, mucho más compartido con las mujeres»”.

-¿Y esta es su forma de reaccionar para no perder su espacio de poder?

-Sí, pero además muestra que no saben cómo encajar en este nuevo escenario mucho más diverso que los saca de su espacio de confort, no es solo la irrupción más decidida de las mujeres, son las diversidades de pueblos originarios, las sexogenéricas, el tema generacional... todo eso les cuestiona el profundo marco preestablecido en el que se movían.

“Hemos perdido socios”

Tras el estallido social, Waissbluth señaló que Chile estaba “al borde del precipicio”, que nos encaminábamos a “un baño de sangre” y que los violentistas (mayoritariamente narcos y anarcos) también fueron incubados en “las horrorosas escuelas públicas de los barrios marginados”. En esa ocasión, Educación 2020 debió aclarar que eran declaraciones a título personal, porque ellos tenían otros voceros y el ingeniero se había ido en 2018.

Este año, en febrero comenzaron a llegar nuevas alarmas al directorio de la fundación. “Algunos socios nos han escrito y nos dicen «viendo las declaraciones de Mario Waissbluth, ya no quiero seguir aportando»”, cuenta Arratia.

-¿Han perdido socios?

-Sí, hemos perdido algunos. También tenemos alianzas con algunas librerías para promover por ejemplo el tema de la lectura, y nos ha pasado que dicen que ya no quieren seguir con las alianzas por las mismas declaraciones. Y pese a explicarlo, es difícil mantener los vínculos. Nos agradecen la explicación, pero dicen «déjame esperar un poco, lo vamos a pensar». Y lo entendemos, porque las declaraciones de Mario son mensajes muy apasionados... él mismo se ha calificado como catastrofista.

-¿Qué dice el directorio?

-El Presidente del directorio (Matías Reeves) ha hablado con él varias veces este tema. Y yo también.

-¿Y cuál ha sido su reflexión considerando que impacta a la fundación que él mismo creó? ¿Alguna autocrítica?

-Está totalmente focalizado en lo que él ve, que es su preocupación tremenda respecto del plebiscito, no ve otra cosa. Al menos en las conversaciones que hemos tenido, no ha manifestado una preocupación por el impacto que tiene en E2020. Y en el directorio hay bastante consenso en explicitar que la visión de Mario no representa a la institución.

-Ahora, ¿qué viene?

-Nuestro desafío es reposicionarnos desde lo que somos ahora y no desde la perspectiva de la mirada de uno de nuestros fundadores.

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