Dr. Osvaldo Jury, cirujano plástico y vocero Sur de la Sociedad Chilena Cirugía Plástica.

La belleza es una cualidad que nos rodea en las diferentes situaciones de la vida y como tal, la sociedad actual tiene una alta valoración de su bienestar físico, social y emocional. La cirugía plástica, ciencia y arte de la medicina tiene como objetivo reparar lo anormal y embellecer aspectos de nuestra apariencia que, a nuestra autoimagen, pudiera parecernos inapropiado o no estar de acuerdo con nuestra forma de ser.

En la práctica habitual, el cirujano plástico evalúa a numerosas personas que consultan por algún aspecto que les gustaría cambiar y es nuestro compromiso cumplir con el acto médico de diagnosticar, aconsejar y realizar, si corresponde, un procedimiento o cirugía que los ayude a cumplir con sus expectativas de cambio.

El primer pilar de este acto médico transcurre con discreción y calidez en nuestras consultas, realizando una detallada historia clínica de nuestros pacientes, comprendiendo las motivaciones por las que ha decidido consultar y realizando un examen clínico del estado de salud general y de las áreas que en particular son motivo de malestar, empatizando con sus inquietudes plásticas.

Sin embargo, hay ocasiones en que las inquietudes de cambio solicitadas pudieran ser desmedidas e inapropiadas y ahí debemos estar atentos, porque podríamos estar frente a un paciente que padece de una alteración de dismorfofobia corporal, conocida como Trastorno Dismórfico Corporal (TDC). Esta condición de salud, que se estima en el 1%-2% de los consultantes, se refiere a quienes tienen una percepción equivocada sobre su apariencia física, ya sean que interpretan una condición anormal inexistente o sobrevaloran detalles físicos mínimos, lo que les provoca sensaciones desagradables y desmedidas que alteran su vida cotidiana y por las cuales sienten síntomas de enfermedad emocional, lo que les dificulta su desarrollo personal y social. Si bien fue descrita antes de 1900, ha tomado relevancia en los últimos 30 años junto con el aumento de las solicitudes de embellecimiento.

Importancia del diagnóstico

Es muy importante entender esta condición y profundizar en su diagnóstico y tratamiento específico, ya que con frecuencia son personas con rasgos de personalidad muy autoexigentes y perfeccionistas y que probablemente han consultado reiteradamente y a distintos especialistas, buscando una solución a través de cambios físicos, cuando en realidad se trata de una alteración del ámbito de su salud mental que pudiera resultar en un estado de riesgo de salud muy complejo. Si este diagnóstico no ha sido sospechado y se realiza un determinado procedimiento o cirugía, es muy probable que el resultado sea percibido por el paciente como insatisfactorio y continúe con solicitudes desmedidas que acentúen sus caracteres de insatisfacción física y emocional e incluso empeoren su sensación de malestar.

Las personas que pudieran presentar esta alteración exagerada equívoca de la autoimagen dedican varias horas al tema que le preocupa, se comparan frecuentemente con su entorno o personalidades populares, evitan fotografiarse y asistir a reuniones sociales, ocultan sus rasgos físicos con maquillajes, cabellos o vestimentas y padecen de ansiedad exagerada que desequilibra su salud, sintiéndose progresiva e involuntariamente incómodos y en desacuerdo con su apariencia, por lo tanto es muy importante que reciban ayuda médica especializada.

Si bien aún no existe una causa precisa del origen de esta condición, pareciera afectar a hombres y mujeres por igual, manifestarse en períodos especiales de la vida como la adolescencia y es probable que sea parte de alteraciones más complejas de la personalidad.

De ahí la importancia en cirugía plástica de escuchar atentamente a nuestros pacientes, empatizar con sus requerimientos, pero ser muy precisos en el diagnóstico, ya que el fin último siempre será ayudar, sugerir y acompañar en cualquier necesidad de salud, sea ésta física y/o emocional.

Conocimientos para diferenciar

El médico especialista en cirugía plástica es un profesional de la medicina que ha demostrado cualidades técnicas formativas idóneas que le permiten sospechar y diferenciar una necesidad razonable de aquella que pudiera ser irracional. Los largos años de capacitación y experiencias lo habilitan para entregar una respuesta adecuada y satisfactoria, realizando cambios físicos que producirán cambios emocionales relevantes para las personas así también como entender, sugerir y solicitar opiniones complementarias de salud mental cuando éstas sean necesarias por el bien y seguridad de los numerosos pacientes que cada vez consultan con más frecuencia. El buen juicio clínico y la correcta decisión auspiciarán un resultado satisfactorio para el cirujano plástico, el paciente y su familia.

La Sociedad Chilena de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, agrupa a médicos calificados, reconocidos y habilitados por la autoridad sanitaria nacional a través de la Superintendencia de Salud. Esta asociación realiza reuniones y capacitaciones técnicas mensuales permanentes a médicos de la especialidad y a médicos en formación universitaria lo que permite una actualización y educación médica continua en favor de resultados de excelencia y seguridad para nuestros pacientes.

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