Desde siempre el fuerte de los negocios de la familia Kirchner fueron los bienes raíces. Según la declaración jurada que hizo Néstor Kirchner en mayo de 2003 al asumir la Presidencia argentina, poseía 13 casas, dos departamentos y un local comercial en la provincia de Río Gallegos; una casa y un terreno en El Calafate (también en la Patagonia argentina); y un departamento en Buenos Aires. Su mujer Cristina Fernández, por entonces senadora, era propietaria de otras tres casas en Río Gallegos y un departamento en Recoleta, el céntrico barrio bonaerense.

La mayoría de las propiedades de los K (como se le llama a la familia y también a sus seguidores) fueron compradas entre 1977 y 1982, cuando vivían en Santa Cruz y trabajaban en su estudio de abogados. Los Kirchner eran representantes de bancos y financieras dedicadas a cobranzas extrajudiciales.

Pero ayer se conoció un dato que no se sabía. Según denunció el programa La Cornisa del periodista Luis Majul, transmitido por la señal web del diario La Nación de Buenos Aires, la familia Kirchner, Cristina Fernández y sus hijos Máximo Kirchner y Florencia Kirchner, “tienen un patrimonio en blanco, registrado y contabilizado, de más de US$42 millones”.

La información fue relevada al medio trasandino por la abogada experta en temas de corrupción Silvina Martínez basada en el informe que realizaron los interventores judiciales de las empresas de los K. Además se trata de una denuncia importante “porque es la primera vez que se conoce parte del patrimonio real y en blanco de la fortuna de los Kirchner. Y porque no coincide con lo que vienen declarando ni Cristina Fernández ni Máximo Kirchner en sus últimas declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción”.

Crecimiento K

Como se sabe y también se ha publicado varias veces, el patrimonio inicial del matrimonio K creció de manera exponencial durante sus años en el poder gracias a los dividendos extraídos de sus propiedades. En particular de Los Sauces, el hotel cinco estrellas de El Calafate cuyo arriendo era de los US$105.000 mensuales por ejemplo.

Sin embargo, la expresidenta también está procesada por varios casos de corrupción acontecidos tanto en su gobierno como en el de su fallecido marido. Aparte de otros delitos que se le imputan, fue denunciada por fiscalía como jefa de una asociación que se dedicaba a cobrar y recaudar coimas provenientes de las obras públicas en el caso conocido como “los cuadernos” y que movió miles de millones de dólares durante su administración. Un caso que tiene a varios de sus ex funcionarios tras las rejas.

Las empresas familiares de los K están intervenidas por la Justicia, ya que sus manejos derivaron en el procesamiento de la exmandataria, de Máximo y su hermana Florencia Kirchner, por presunto lavado de dinero. Ambas causas aguardan fecha de inicio del juicio oral.

Así, según los cálculos que sacó la abogada anticorrupción argentina, “por ejemplo, en 2014 informaron que el valor de la herencia total ascendía a un poco más de 60 millones de pesos (argentinos). En ese momento era el equivalente a poco más de US$7,1 millones. Por eso, la cifra estimada por la abogada, equivalente a más de US$42 millones, “y con 27 inmuebles sin contabilizar aún”, “sería, a simple vista, seis veces superior a la que declaró la familia al cumplimentar los papeles de la sucesión”.

Otras cifras

La abogada trasandina explicó en el programa de anoche que para sacar el cálculo se basó, para comparar las distintas maneras de cotizar los bienes y empresas, en la última declaración jurada conocida de Máximo Kirchner, correspondiente a 2018.

Por ejemplo dijo, el hotel Los Sauces Casa Patagónica, que se encuentra en El Calafate, al lado de donde vive Cristina Fernández, “fue tasado por los interventores judiciales en 2020 en US$ 17 millones. Sin embargo, Máximo, en su última declaración jurada de 2018 tasó al hotel en US$431 mil”.

Y el Hotel Alto Calafate, el otro emprendimiento familiar, “fue valuado por los interventores judiciales en US$8 millones. Pero Máximo Kirchner declaró que la empresa Hotesur de la cual son dueños, con el hotel Alto Calafate incluido, valía apenas US$413 mil”.

Así la abogada calculó que, “a simple vista”, la última declaración jurada de Máximo Kirchner ante la Oficina Anticorrupción “es seis veces menor que la cotización de empresas e inmuebles que presentaron los interventores en los expedientes judiciales”.

Hay que tener en cuenta que según su última declaración, legalmente Cristina Kirchner, no tiene ni propiedades, ni acciones en empresas ni de Hotesur, ni de la inmobiliaria Los Sauces-, ya que donó todos sus bienes a sus hijos en 2016.

Máximo Kirchner.

Florencia Kirchner.

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