Según distintos informes internacionales, como el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, Noruega ha sido considerada en muchas ocasiones como uno de los mejores países para vivir, justamente por la calidad de vida que ofrece a sus habitantes.

Y este bienestar está relacionado con conceptos como la equidad y la igualdad de género, aspectos en los cuales Noruega está en primera línea mundial, según rankings internacionales. Es así como aproximadamente 70% de las mujeres forman parte de la población laboralmente activa.

El alto grado de igualdad de género es una de las razones por las que Noruega ha tenido un fuerte crecimiento económico y un incremento constante de su nivel de vida desde los años sesenta.

Derechos de los padres

A mediados de los ochenta, Noruega impulsó una serie de ambiciosas reformas sociales, sobre todo en relación a los permisos parentales. Las medidas más importantes fueron la creación de permisos extensos para las mujeres y, al mismo tiempo, un periodo de licencia obligatoria para el padre, lo que ubica a ambos sexos en pie de igualdad respecto de los empleadores.

Otros elementos clave fueron el acceso a guarderías infantiles de calidad, nuevos métodos de trabajo, mayor flexibilidad laboral y una cultura donde lo que importa son los resultados y no la cantidad de horas pasadas en la oficina.

El propósito central de estas medidas es tratar de conciliar las exigencias de una vida laboral eficiente con una vida familiar armónica y sana. Además, hoy para una pareja joven es natural compartir las tareas domésticas. La corresponsabilidad es una realidad.

Así madres y padres tienen derecho a licencia laboral con motivo del nacimiento de un hijo. Actualmente, dentro de las 46 semanas de posnatal pagas, 15 semanas están reservadas para el padre. Tomando en cuenta que la madre también tiene 15 semanas reservadas, quedan 16 semanas para compartir flexiblemente en la pareja. Hoy muchos comparten estas semanas mitad y mitad.

Participación de mujeres

Noruega fue también el primer país que estableció por ley una cuota de al menos 40% de mujeres en los directorios de las grandes empresas.

En su momento fue toda una polémica, pero es un hecho que la ley fue muy exitosa y la cantidad de sillas ocupadas por mujeres pasó del 7% en 2002, al 41% hoy. Significativamente, ese periodo coincide con algunos de los años de mayor crecimiento económico en la historia de Noruega.

La igualdad de género es un aspecto fundamental para Noruega y su sociedad.

INNOVATION NORWAY

LEER MÁS
 
Más Información
Ver Más Publicidad