Aunque la telemedicina está presente desde hace años en Chile, permitiendo suplir, por ejemplo, la distancia o la falta de médicos especialistas en regiones, lo cierto es que la crisis desatada por el covid-19 ha impulsado la atención médica a distancia.

Es que las redes de salud comprendieron que –además de la contingencia– era necesario continuar con la atención de otros problemas de salud, incluyendo atención kinésica o urgencias no derivadas del coronavirus.

Juan Pablo Acevedo, gerente de Salud basada en Valor RedSalud, explica que la telemedicina permite “llevar la medicina a lugares donde el acceso a una consulta presencial es complejo y resulta muy útil en países como Chile, donde existe una particular distribución geográfica o hay dificultades de traslado de las personas e incluso del personal de salud y sobre todo, falta de especialistas”.

En este sentido, Rodrigo Loubies, dermatólogo y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, señala que Chile- desde hace más de una década- cuenta con la plataforma nacional de teledermatología asincrónica, que permite el almacenamiento y posterior transferencia de datos e imágenes fijas a un especialista junto con la historia clínica del paciente, para que éste emita un diagnóstico. Este sistema permitió evaluar en 2019 a más de 35.000 pacientes.

Consciente de la relevancia de la telemedicina en un contexto de pandemia, el Ministerio de Salud amplió la cobertura de Fonasa a las atenciones por Teleconsultas Sincrónicas (video consultas online), permitiendo que –señala Loubies- “hoy, un paciente desde Arica a Tierra del Fuego tenga acceso a video consultas online con cobertura Fonasa en especialidades definidas”.

Estándar

Más allá de la tecnología que se utilice –videoconferencia o, incluso mensajería instantánea, sincrónica o asincrónica-, una atención telemédica debe considerar, precisa José Fernández, experto en Informática Médica y subgerente general de Rayen Salud, “requisitos mínimos, en el marco de los procesos de atención de salud, como el que este acto clínico quede debidamente registrado en la historia clínica del paciente; permita entregar solicitudes de exámenes y de recetas médicas, dentro del actual marco normativo; y soporte la articulación con las acciones de seguridad social asociadas, como -por ejemplo- las licencias médicas electrónicas”.

Pero los beneficios de la telemedicina van más allá. Por ejemplo, en el caso de pacientes con covid-19, asintomáticos o con síntomas leves, que deben cumplir cuarentena estricta en sus hogares, la telemedicina colabora –asevera el ejecutivo de Rayen Salud- en “dos puntos cruciales. Desde la perspectiva del rol de la Enfermería y/o TENS: acompañarlos durante la enfermedad y controlar su sintomatología para tomar decisiones oportunas ante posibles complicaciones y/o seguimiento a población en control con enfermedades crónicas y generar Gestión de Casos”.

En este contexto, el auge que ha tenido la telemedicina en las últimas semanas –agrega José Fernández– “nos ha impulsado a ponernos de acuerdo en los requerimientos básicos de un sistema de Atención Médica a Distancia, lo que -sin duda- es un gran paso para la consolidación de este modelo de atención en Chile.

Comparte el diagnóstico Juan Pablo Acevedo, al señalar que “hoy estamos frente a un cambio de paradigma y si la telemedicina se robustece desde lo regulatorio, lo financiero y la práctica clínica, estas plataformas van a perdurar más allá del covid-19”.

Con todo, el alza de atenciones a distancia implica –señala Francisco López, country manager de TIVIT en Chile- “un incremento en el uso de plataformas de alojamiento de datos. Por ello, los desafíos pasan, principalmente, por contar con buenas redes y centros de procesamientos de datos, que entreguen una alta disponibilidad y seguridad en la gestión de los mismos”.

Y Chile cuenta –dice- con “una red de data centers del más alto estándar a nivel mundial y con un nivel de penetración de acceso a internet muy alto para la región, lo que permite responder a la alta demanda que implica la pandemia, asegurando la disponibilidad de los servicios de carácter crítico”.

Otras soluciones

Para que la telemedicina funcione adecuadamente la ficha clínica electrónica es clave, pues –explica José Fernández- permite acceder a los registros de atenciones previas, garantizando una atención de calidad y segura. Por ello, Rayen Salud ha agregado funcionalidades para la atención remota vía video conferencia a la Ficha Clínica Electrónica.

Lo ideal es que la ficha clínica electrónica registre de manera confidencial la información de atenciones presenciales y remotas, de modo que esté disponible tanto para el personal médico como para el paciente.

La Inteligencia Artificial también está presente. Desde Siemens Healhthineers, su gerente de Digital Services, Juan Francisco Celis, afirma que la IA es “clave cuando se requiere mayor rapidez en los diagnósticos. Es una gran herramienta que permite hacer más eficiente el sistema de salud”.

También juega un rol importante la tecnología 5G, pues permite –precisa Celis- transmitir imágenes ultra HD, lo que permitiría, por ejemplo, que un médico use una cámara HD durante una intervención y reciba colaboración de otros doctores que están a kilómetros de distancia, pero conectados a la red viendo la operación”.

Denys de Souza Scheiner, head product and application engineering de Furukawa Electric LatAm, añade que con el avance del 5G y la telemedicina se abrirá “la posibilidad de realizar nuevos tratamientos médicos y modernas técnicas de rehabilitación, como elevar la precisión de exámenes y análisis; procedimientos en cirugía robótica con imágenes en resolución de 4K o superior, interacción en tiempo real, y a distancia inclusive; envío de archivos pesados; entrenamiento y formación de nuevos profesionales utilizando realidad virtual y aumentada, y la detección más rápida de enfermedades mediante la identificación de patrones a través de la Inteligencia Artificial, Big Data y Machine Learning”.

Medismart busca generar confianza en los chilenos

Hace más de un año, Medismart entrega servicios de telemedicina de calidad a más de 500 mil usuarios. Y si bien hoy el 60% de las consultas se relacionan con el covid-19, lo cierto es que esta plataforma chilena ofrece, además de atenciones medicina general, psicología, nutrición y odontología.

Medismart, señala su gerente general, Maximiliano Picero, busca que el usuario tenga una experiencia de salud de calidad a precio justo, a través de un desarrollo tecnológico amigable.

“Queremos volver a generar confianza en los chilenos de que pueden tener un servicio de excelencia, a tiempo, cercano y con un precio justo”, agrega Picero.

Medismart cuenta con más de 100 médicos que pueden atender desde cualquier parte del mundo, con agenda flexible, lo que permite tener al doctor siempre disponible en el celular, a través de una suscripción mensual.

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