Jorge Medina

Chuecas,

Infodema

Infodema es una empresa que hace más de 75 años produce tableros contrachapados y laminados en Valdivia. Tiene un valor bursátil de US$ 5 millones, lo que la posiciona como la más pequeña dentro de las sociedades anónimas que cotizan sus acciones en la Bolsa de Santiago. Tiene un directorio de seis integrantes —entre ellos el reconocido empresario Víctor Petermann (Huilo Huilo)— y desde hace dos años la junta de accionistas decidió que no se les pagaría dieta mientras la empresa tuviera pérdidas.

De las cinco compañías más pequeñas abiertas en la bolsa, en cuatro de ellas tampoco se pagaron remuneraciones a sus directores en 2018. Además de Infodema, la lista de las empresas de menor capitalización la integran Hipermarc (US$ 6 millones), Unión El Golf (US$ 9 millones), Schwager (US$ 10 millones) y Sport Francés (US$ 15 millones). Sólo en Schwager se pagaron dietas el año pasado.

Este punto es uno de los elementos más diferenciadores entre los directorios de estas pequeñas empresas y los de las grandes compañías, cuyas mesas directivas gozan de altas remuneraciones, pese a que varias de ellas hayan pasado por períodos con números rojos, como Masisa.

“Hay diferencias entre los directorios de empresas pequeñas como la nuestra y los de compañías más grandes. Nosotros estamos pasando por un período difícil y recibimos remuneración sólo cuando en la última línea tenemos utilidades. No nos podemos dar el lujo de estar repartiendo dietas en la medida que la empresa no está todo lo boyante que debería estar”, describe el abogado Jorge Medina, presidente de Infodema.

En las otras empresas de la lista se dan distintos casos. Hipermarc, ligada a Francisco Javier Errázuriz Ovalle y cuyo foco es la administración de locales comerciales y el negocio agroindustrial, no remuneró a sus cinco directores, pese a que su balance arrojó ganancias por $75 millones en 2018. Eso sí, bastante lejanas a los $5.700 millones de utilidades del año 2017. En Schwager sus 7 directores —entre los que se cuentan el ex ministro de Energía, Ricardo Raineri, y el empresario Beltrán Urenda Salamanca (CCNI y Agunsa)— recibieron sueldos el año pasado, cuando la firma ganó $7.354 millones. En los otros dos casos, Unión El Golf (presidido por Herman Chadwick Piñera, también presidente de Enel Chile) y Sport Francés (que preside Andrés Castro, ex presidente de AFP Capital), sus memorias 2018 sólo especifican que el no pago a los directores fue acordado en sus respectivas juntas de accionistas.

¿Es común no pagar?

Luis Hernán Paul, del Centro de Gobierno Corporativo de la UC, dice que este tipo de casos son escasos entre las sociedades abiertas. “Diría que el 95% de los directorios son pagados. Son muy excepcionales los casos en que esto no ocurre, algunos por temas filosóficos son ad honorem”, describe.

Eso sí, Hugo Caneo, académico de la Universidad de Chile y experto en temas de gobierno corporativo, agrega que al considerar todas las sociedades anónimas, abiertas y cerradas, “la gran mayoría de los directorios no son remunerados o lo son con montos bajos, entre otras razones porque el directorio es una exigencia que a veces se ve como una formalidad”.

¿Una buena escuela?

“Las empresas chicas son un buen camino para iniciarse como director, pero también tienen sus problemas; todo es más difícil, como acceder a créditos por ejemplo”, cuenta Medina. Dice que en el caso particular de Infodema, al no contar con bosques propios para su producción, siempre tienen que buscar materia prima y enfrentar constantes problemas de caja.

“Si bien las empresas más pequeñas tienen volúmenes menores, ello no significa que enfrenten menos complejidades que los que enfrenta una más grande. Por lo que el que puedan servir como trampolín si bien es una opción válida como fuente de nuevos directores, no puede entenderse como menor responsabilidad”, puntualiza Caneo.

Paul describe que las buenas escuelas tienen más que ver con que los directorios funcionen operativamente bien, es decir, que realmente sean el lugar donde se toman las decisiones de una compañía y no que se cocinen desde arriba.

Francisco Errázuriz

Ovalle,

Hipermarc

Andrés Rojas

Scheggia, Schwager

Sociedades ligadas al fútbol también entre las más pequeñas

Azul Azul y Cruzados tampoco pagan

Las sociedades ligadas a clubes deportivos, que también están entre las de menor capitalización bursátil en la bolsa, tampoco pagan remuneraciones a sus directores.

Azul Azul (que administra a la Universidad de Chile) y Cruzados (Universidad Católica) votaron en sus últimas juntas ordinarias de accionistas sobre este punto. En la primera decidieron mantener la decisión de no pagar nada a sus directores. Solo Rodrigo Goldberg y Sergio Vargas tendrán una remuneración, pero por labores ejecutivas adicionales a su labor como directores.

Cruzados en tanto, decidió que sólo pagará al presidente, Juan Tagle, quien recibirá una dieta de 113,32 UF brutas mensuales (poco más de $3,1 millones). El resto del directorio renunció a una dieta.

Por su parte, Blanco y Negro, concesionaria que controla a Colo Colo, determinó pagar 25 UF mensuales a cada director

y el presidente y vicepresidente

a partir de este año dejaron

de recibir el doble, como era habitual.

Andrés Castro

González,

Sport Francés

Herman Chadwick Piñera,

Unión El Golf

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