La primera vez que la violencia se atravesó en la vida de Nibaldo Villegas Gutiérrez (50) fue en enero de 2016 y ahí estaba presente su esposa, Johanna Hernández Vicuña (32). Esa vez un tipo le dio golpes de puño en la cara que le dejaron algunas heridas y terminaron con el agresor cumpliendo una reclusión nocturna en su casa por 61 días. La golpiza no fue algo aleatorio: el hombre había sido pareja de Johanna Hernández y tenían un hijo en común. Ahora, en una reedición fatal de ese episodio, la violencia llegó otra vez a la vida de Nibaldo Villegas, según concluyeron la PDI y la Fiscalía de Valparaíso.

Por casi dos semanas este caso ha concentrado la atención porteña, en especial porque luego de la desaparición de Villegas, un profesor de Villa Alemana, unos turistas encontraron días después un torso masculino en la bahía de Valparaíso. Los hechos hicieron recordar asesinatos semejantes, como el ocurrido el año antepasado en Santiago, cuando los restos de una mujer colombiana aparecieron flotando en el río Mapocho.

Johanna Hernández está casada desde 2014 con Nibaldo Villegas y tienen una hija en común. Ellos se habían separado de hecho y la mujer tenía una nueva pareja, Francisco Silva Ales (37), un paramédico que reside en el Sector 4 de Playa Ancha, en Valparaíso. Pues bien, resulta que en la noche del 10 al 11 de agosto la mujer llegó a la casa donde vivía su esposo y maniobró de tal modo para que su novio entrara y ahí entre ambos lo mataron, según la PDI. Desde esa fecha hasta el lunes, Villegas figuró como desaparecido.

Este lunes 20 la PDI de Valparaíso —que contó con ayuda de personal enviado desde Santiago— identificó un torso masculino como parte del cuerpo de Villegas. Estos restos habían sido encontrados el 15 de agosto flotando en la bahía del Valparaíso, nada menos, por un grupo de paseantes de lancha. Visto eso y otras pruebas anoche alrededor de las 21 horas se emitieron órdenes de detención en contra de Johanna Hernández y Francisco Silva. Ellos fueron interrogados hasta las 6 de la mañana en el cuartel de la PDI en Viña. Ahí el comisario Rodrigo Muñoz dijo que “en definitiva el móvil es pasional”.

En su Facebook Francisco Silva —quien figuraba en la red con el nombre de Francisco Ales— participaba el 11 de agosto pasado en un concurso de la mejor frase para ganarse una noche en el Motel Pasión Porteña, que está en la subida Ecuador. Entre las tres personas que le pusieron «Me gusta» a dicha publicación se encontraba Johanna Hernández. Para esa fecha Nibaldo Villegas ya se encontraba desaparecido y de acuerdo con la información que entregó la policía, las partes de su cuerpo estaban siendo distribuidas por el conurbano porteño.

De acuerdo con la página del Poder Judicial, Silva tenía múltiples acreedores al menos desde 2011. También estaba casado desde 2013 con una mujer que hoy tiene 35 años y con quien pactó separación de bienes. Actualmente la PDI está periciando uno de los autos que se habrían usado en el transporte de las partes del cuerpo del profesor. Este es un auto Chevrolet de 2017 por el cual una automotora de Santiago interpuso una demanda de cobro debido a que no le han pagado $3 millones 527 mil. Además, en 2014 se publicó el remate de un bien raíz donde Francisco Silva era copropietario.

Escrito en Facebook

Como Johanna Hernández aún estaba casada con Nibaldo Villegas, los cargos contra ella son por parricidio, por lo cual arriesga una condena de presidio perpetuo efectivo. En el caso de Francisco Silva, es por homicidio calificado, que también tiene una pena que llega al perpetuo.

La mujer tiene un hijo de una relación previa a Villegas. En 2008 ella presentó una denuncia en contra de esa ex pareja por un caso de violencia ocurrida en la casa que compartían en la Población Gumercindo de Villa Alemana. El caso era por lesiones menos graves y finalmente no prosperó. Este mismo hombre fue el que en 2016 le pegó en la cara al profesor.

Increíblemente y cómo se han encargado de hacer resaltar en las redes sociales, desde el mismo día en que Villegas desapareció, ella publicó en su cuenta de Facebook su propio número de teléfono y el de dos de sus cuñados para aportar datos sobre su paradero. Más aún, el día lunes, cuando se supo que el torso hallado flotando en Valparaíso era el de su esposo, ella escribió “Sin fuerzas para nada, completamente destruida, el daño que le han hecho a mi familia no tiene perdón, justicia es lo único que pido”. El 12 de agosto había escrito “Nibaldo Villegas por Dios aparece” arriba de una imagen donde su esposo aparece en una selfie al lado de un desfile de la Armada.

Era el mayor de ocho hermanos

Villegas, el mayor de ocho hermanos y ex alumno de un liceo San Martín de Porres, era profesor de Computación en el Centro de Educación Integrada de Adultos (CEIA) de Quilpué, donde desde que se confirmó su fallecimiento se realizaron oraciones y velatones. También era aficionado al fútbol y participaba en un equipo con un grupo de amigos. Tenía un hijo de una relación anterior. Su búsqueda había comenzado el mismo día sábado cuando sus hermanos fueron a la casa y encontraron indicios de violencia —un vaso quebrado en el suelo— y que el auto que él utilizaba se encontraba en el lugar y con el seguro del volante puesto, en circunstancias que se suponía que se iba a encontrar con unos amigos y por eso había dejado a su hija en Viña del Mar.

ATON

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