En 2008, la periodista Paula Grell (34) viajó con su marido a Varadero, Cuba, y mientras estaban manejando una bicicleta flotante en el mar, los “deslumbró” un matrimonio que vieron en la playa. “Me quedé observando largamente; todos estaban de blanco, había damas de honor con vestidos llamativos y mar turquesa que decoraba todo. Encontré increíble estar en ese momento especial con quienes quieres, disfrutar juntos unas vacaciones inolvidables”, recuerda.

Y agrega: “Al momento de casarnos vimos que en Chile resultaba inviable. Los precios eran muy elevados y todos ofrecían lo mismo. Casarse en Santiago, cuesta el equivalente al pie de una casa”.

Dos meses antes de su matrimonio, realizado el 30 de octubre de 2012, Paula se acercó a un par de grandes agencias de viajes en Santiago para que la ayudarán con su boda en Punta de Cana. “Todas tenían mucho interés en vendernos el viaje para mi grupo, pero no en mi matrimonio, pues eso lo debía manejar directamente con el hotel”, dice.

Finalmente contrató a una wedding planner del hotel de Punta de Cana donde se casó acompañada de 40 invitados. “Al día siguiente, ella me citó para organizar los detalles. En una hora teníamos todo definido, no supe más de mi matrimonio hasta el mismo día que me casé; nada de histeria ni nerviosismo”.

La periodista llegó en una carroza con caballos blancos y con su marido se vistieron de ropa blanca ligera. “Optamos por una ceremonia simbólica. Elegimos de testigos a nuestros sobrinos y bailamos al ritmo de un trío de cuerdas dominicano”, cuenta.

Manos a la obra

Como Paula quería compartir su experiencia de novia, comenzó a investigar las bodas en El Caribe. Buscó respuestas de por qué en Chile no se explotaba este nicho y hace dos años creó la agencia de viajes wedding planner “Viajes y Bodas”, especializada en este servicio. “Hice un plan de trabajo para organizar el viaje y la boda en conjunto con mis novios; lograr que la aventura de casarse en el extranjero fuera un sueño que sí se hace realidad”, cuenta la periodista, quien está ad portas de estrenar una plataforma (viajesybodas.cl).

Paula vive en Santiago y viaja permanentemente a realizar bodas al Caribe. Se ha especializado en matrimonios en Playa del Carmen y República Dominicana (tienen vuelos directos con Chile, de 7 horas) con hotelería de sistema todo incluido. Desde que comenzó como wedding planner en 2016 lleva cinco matrimonios, y este 2018 tiene agendados doce. “Las edades de los novios son entre 27 y 50 años; están quienes se casan por primera o segunda vez, y quienes renuevan votos. La cantidad de invitados bordea los 50”, dice esta productora de bodas, quien trabaja con cadenas hoteleras como AM Resorts, Sandos y Hard Rock.

La periodista cuenta que los preparativos pueden tardar desde cuatro meses hasta un año. “Está la elección del hotel, convocar a los invitados, coordinar el viaje y organizar una ceremonia personalizada”, explica.

—¿Qué es lo primero que haces con una pareja que se quiere casar en el extranjero?

—Primero me reúno con los novios para saber sus expectativas y obtengo información para determinar qué tipo de hotel y qué país es el idóneo para sus perfiles e invitados. Les explico cómo es la organización y de qué forma lograr que los invitados se sumen. Les digo que a diferencia de un matrimonio tradicional, el de ellos será un evento de siete días, por lo que no se puede descuidar esa semana.

—¿Y cómo funciona este tipo de matrimonios en términos económicos?

—Resolví que para los invitados debe ser accesible, por lo que es importante entregarles opciones de pago y flexibilidad para sus requerimientos individuales. Ellos están yendo a un matrimonio, pero también son sus vacaciones; ambos ítems deben requerir cuidado especial. Para los novios consigo atenciones especiales, desde habitaciones liberadas según el número de invitados (muchas veces prorrateamos para bajar la tarifa que deberán pagar sus invitados), un upgrade en habitaciones y otros servicios de cortesía.

—Algunos piensan que sale más caro que un matrimonio en Chile…

—Lo interesante es que es muchísimo más económico; en Chile un matrimonio puede costar entre $20 millones y 40 millones de pesos. Como casi siempre, cada invitado costea su viaje, los novios sólo pagan los paquetes del matrimonio, que bordean los tres mil dólares. Mi servicio no tiene un costo adicional al viaje, al igual que las agencias, comisionamos.

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