¿Por qué murió de un infarto? Probablemente hay una cuota de responsabilidad en la inquietud que tenía por el destino de Vapores".

Hombre planificado, Ricardo Claro redactó los estatutos de la Fundación Educacional Internacional Claro Vial el 1 de diciembre de 2005 en la notaría de René Benavente.

Desde su muerte, el 28 de octubre de 2008 a los 74 años, la fundación nombra a los directores en Elecmetal, Cristalerías de Chile y Viña Santa Rita, que siguen en manos del grupo Claro después de las ventas de Mega y Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV).

Sólo la integran tres miembros: María Luisa Vial de Claro, la viuda, en la presidencia; el abogado Cristóbal Eyzaguirre, quien redactó los estatutos de la fundación, como secretario, y Juan Antonio Alvarez —director de Santa Rita y presidente de Elecmetal—, tesorero.

"Toda su fortuna está puesta en la fundación, cuyo único objeto es proveer educación de excelencia académica a los más pobres de Chile con una formación basada en valores de la doctrina católica, apostólica y romana", explica Rolando Medeiros, gerente general de Elecmetal, la empresa que contribuye con el 56,8% de las ventas al grupo. "Yo siento orgullo de que parte importante de mi trabajo vaya a una causa tan inspiradora como ésa", agrega este ingeniero civil metalúrgico de la U. de Chile y presidente mundial de la Asociación de Empresarios Cristianos.

Hasta ahora la fundación Claro Vial ha construido dos colegios en Bajos de Mena (Puente Alto), con 1.100 alumnos cada uno, y levanta un tercero en Batuco. Están bajo la tutela de Fundación Nocedal, del Opus Dei, "que se encarga de administrarlos".

—Muchos pensaban que Claro iba a dejar su fortuna a la Iglesia Católica o a alguna institución eclesiástica.

—¿Cómo que no (la dejó)? Somos todos iglesia. Qué mejor aporte a la Iglesia Católica que generar un espacio para que los niños se formen bajo sus principios y valores, y esa formación la lleven a sus hogares y a sus barrios. Barrios muy pobres, con muchos problemas valóricos de delincuencia y narcotráfico y puedan contagiar a su propios barrios.

No buscaba ser millonario

Elecmetal, el holding en que María Luisa Vial de Claro, posee 48,43%, y que controla Cristalerías (la dueña de Diario Financiero y revista Capital) y Santa Rita, celebra hoy sus 100 años con una comida en CasaPiedra. Se trata de una industria pesada que, usando acero a partir de chatarra, fabrica piezas para la minería en su fundición de Rancagua. Y lo mismo en dos plantas que compró en Estados Unidos en 2001. Tiene una sociedad 50 y 50 con Esco para producir repuestos para equipos de movimiento de tierra en una planta en Colina. En su propia fábrica en China —"la más grande del mundo en su tipo"— produce bolas y varillas de acero para los molinos de empresas mineras. Y construye otra en Zambia para atender al mercado africano, que se inaugura el segundo trimestre de 2018.

"En Chile son muy pocas las empresas con más de un siglo. Y varias están en el grupo. Elecmetal, Santa Rita y Cristalerías (que construirá una nueva planta por US$ 100 millones para aumentar su producción en 20%) pueden representar un tercio del número total de compañías con más de 100 años. A pesar de que entramos después de su fundación, hemos participado en varias de sus reinvenciones y eso le da un sello a este grupo".

Medeiros se pregunta y se responde: "¿Cuál es el hilo conductor? Es una filosofía basada en el humanismo. Ricardo Claro hacía empresa no para hacerse millonario. La prueba es que su fortuna la pone al servicio de los demás".

—Claro decía que los empresarios deben tener medios para defender sus valores. ¿Por qué venden Mega en 2012?

—Cada día era más difícil mantener una línea editorial que para este grupo es muy importante y las transformaciones tecnológicas del sector —como la llegada de la TV digital— requerían grandes inversiones para mantener un liderazgo. Entonces había que optar dónde usar los recursos disponibles del grupo.

—¿Si Elecmetal aporta ahora más de la mitad de los ingresos al grupo, las otras dos empresas se achicaron?

—No. Las ventas de Santa Rita crecieron 80% entre 2008 y 2017. La capacidad de producción de Cristalerías aumentó 16% en el período. Y va a crecer 20% más con la construcción de una nueva planta por US$ 100 millones. Para hacerse una idea: Elecmetal, Cristalerías y Santa Rita vendían US$ 150 millones en 2000 y este año en torno a US$ 1.000 millones.

Pero vio venir la crisis, dice:

"Le habría dolido mucho vender CSAV"

Medeiros asegura que Claro habría estado de acuerdo en vender Mega.

—¿Y Sudamericana?

-Es distinto. Es una empresa que él quería mucho, porque fue la primera realmente globalizada que tuvo Chile y representaba su espíritu emprendedor. Pero era un negocio de las grandes ligas y cuando los ciclos económicos estaban a la baja mantener a la Sudamericana se hacía difícil. Creo que fue un homenaje a Ricardo Claro todo el esfuerzo que hizo el grupo para mantenerla a flote, pero

llegó un minuto en que el volumen de

recursos hacía imposible que pudie

ra sustentarse sin hacer quebrar al

grupo. Por tanto, se desinvirtió. Es

una decisión totalmente distinta a la de Megavisión.

-¿Le habría dolido venderla?

-Le habria dolido mucho venderla. El vio venir una crisis que complicaba tremendamente a la Sudamericana, porque mezclaba una baja mundial de la actividad comercial; el precio del petróleo, principal costo de operación de un buque, llegaba a niveles insospechados y había que pagar arriendo de buques mientras se terminaba la construcción de buques que había mandado se movieran o no. Eso le tiene que haber afectado tremendamente. ¿Por qué murió de un infarto? Probablemente hay una cuota de responsabilidad en la inquietud que él tenía por el destino de Sudamericana.

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