"¿Está al tanto del apoyo de la familia militar al diputado José Antonio Kast?", dice una veinteañera al teléfono, desde la sede de su comando, invitando a un señor llamado Dionisio a firmar por el presidenciable.

Sentada en un computador, la joven revisa los datos en Excel mientras habla por manos libres. Ella es una de las integrantes del comando que trabaja en el edificio de calle Moneda, donde entran y salen personas. Pero hay uno que no se mueve del lugar.

En una sala contigua el jefe de campaña de Kast, el profesor universitario Juan Carlos Aguilera (57), conversa a puertas cerradas con un hombre calvo.

En el hall hay un papel pegado en un computador con un mensaje: "Y todo lo que hagáis hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Colosenses 3:23)".

En el comando de Kast se maneja todo con hermetismo. El mismo Aguilera no quiere revelar nada y pide discreción sobre lo que ocurre en el cuartel general. Por ello, advierte: "He hecho clases de Ética a periodistas".

Oriundo de Talca, Aguilera es abuelo y padre de seis hijos. Biólogo de profesión, trabajó de joven con la investigación de proteínas, pero más tarde descubrió su verdadera vocación: la política.

Tenía diez años cuando vio a Jaime Guzmán por primera vez. En una TV en blanco y negro, el fallecido senador lo sedujo con las ideas de derecha. "Vi a un hombre que traslucía lo que yo he visto nuevamente en José Antonio. Un hombre sincero, sencillo. Es filosofía antigua. El hombre se admira de lo verdadero", dice.

Aguilera habla así. Recuerda siempre conceptos de los libros que recomienda a sus alumnos, pues es profesor universitario por más de 30 años. "Yo veo que no hay política. Lo que hay que hacer en Chile es política. Lo que se hace hoy día es la apolítica. La política es amistad cívica", dice.

—¿Y si no hay política, qué hay?

—Hay lo que antiguamente llamaban la sofística. La apariencia de la verdad. Nosotros queremos que se imponga la verdad. La verdad siempre gana.

"Viva la libertad"

A Jaime Guzmán lo conoció años después de verlo en la TV. Aguilera estuvo entre los fundadores de la UDI, pero dejó su militancia hace poco. Ahora se dedica ad honorem a la campaña de Kast, a quien conoció en 1984. Había sido su profesor en el colegio.

"La libertad sólo es posible si Chile vuelve a creer. Creer en algo. Queremos combatir la cultura de la mentira", dice.

El concepto de la libertad para Aguilera es fundamental. "En mi epitafio quiero que diga: ‘Viva la libertad'", añade.

Con Kast piensan casi igual y se identifica con la derecha conservadora.

Está en contra del aborto y del matrimonio igualitario y es partidario de sacar a los militares a la calle en La Araucanía. Votó por el Sí en el plebiscito de 1988 y apoyó algunas consecuencias del gobierno militar, como lo llama.

—¿Cómo lo lograrán? Kast marca 1%.

—Esta campaña es cualitativa, no cuantitativa. La única encuesta que vale es la elección.

—El ex Presidente Piñera dijo que Kast sólo le habla a un sector.

—Habitualmente, se trata de caricaturizar a José Antonio. Por ejemplo diciendo que le habla sólo a la familia militar. Pero le habla a la familia evangélica, al chileno común, a los que van en el metro.

—El diputado Squella dijo que hay un "sector silencioso" en la UDI que votará por Kast.

—Hay un silencio que es mucho más grande. Hace muchos años que el chileno común no se ha pronunciado. El bien no hace ruido y el ruido no hace bien. Tenemos la campaña del bien silencioso.

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