A pesar de venir de una familia de varias personas con exposición pública, ha sido bien independiente". Pablo Castillo, socio de misuper.cl

Cuando estaba egresando de la Universidad Católica, donde se tituló de ingeniero civil de industrias con mención en electricidad, Antonio, al menor de los cinco hermanos Büchi se le cruzó una idea por la cabeza: quizás podía ser sacerdote.

Puso en pausa su pololeo con Elisabeth Velásquez y pasó cuatro meses en "período de discernimiento", como considera el episodio. "Estuvo casi medio año cerca de un grupo religioso que con el tiempo terminaban o no tomando los hábitos", recuerda su hermano Marcos, que con 11 años de diferencia, es con el que está más cerca en edad.

"Tiene una firme convicción en sus creencias y no tiene susto en expresarlo", afirma el gerente de regulación de Entel, Manuel Araya, quien desde hace seis años forma parte del equipo de 12 ejecutivos que le reportan directamente al hoy gerente general del Grupo Entel.

La compañía acaba de publicar sus resultados del tercer trimestre: ganó $9.457 millones (con lo que revirtió las pérdidas de igual lapso del año pasado) y mostró un llamativo resultado en Perú, donde los ingresos aumentaron 53% a septiembre de 2016 y la base de clientes creció 77%. "Viaja permanentemente, todos los meses. Dos o tres días mínimo. El fue fundamental en que a la empresa le esté yendo bien en Perú", afirma el fiscal de la compañía, Cristián Maturana.

Y aunque todavía es de misa dominical y de agradecer a Dios en cada discurso de fin de año, Antonio Büchi concluyó su período de reflexión convencido de que lo mejor era retomar su carrera y recuperar a su mujer. En 1991 comenzó a trabajar como investigador de staff en el instituto Libertad y Desarrollo (donde es consejero su hermano Hernán) y en 1992 asumió como subgerente de planificación y desarrollo de la generadora térmica argentina Puerto Central, inversión eléctrica que los Hurtado Vicuña —dueños de Entel— compartían con la familia Matte.

Se casó con Elizabeth en 1994, mientras cursaba un máster en Economía en la Universidad de Chicago. Hoy tienen cinco hijos: tres mujeres y dos hombres, de entre 11 y 21 años. A los más chicos los va a dejar todos los días al colegio.

Después de la empresa eléctrica, donde llegó a ser gerente general entre 1998 y 2000, pasó a Entel como gerente de planificación y nuevos negocios hasta 2005, año en que pasó a la gerencia del negocio de telefonía fija y debía reportar a su hermano Richard, entonces gerente general. Allí permaneció hasta 2011, cuando lo eligieron para reemplazarlo en la gerencia general del Grupo Entel, cargo que ocupa hoy.

El miércoles estuvo de cumpleaños (50), una fecha importante cuyo festejo coincidió con el egreso de una de sus hijas. Por eso sólo compartió una cena con su familia para celebrar ambos eventos. Pero mañana sábado sí tiene invitados a su papá, hermanos, sobrinos, cuñadas y suegros a almorzar. Allí seguramente sonarán sus discos de jazz favoritos y Queen, una de sus bandas predilectas.

Büchi no es el hombre

El director de estrategia de inversión para América Latina e Iberia de BlackRock, Axel Christensen, lo conoce desde la década de los 80, cuando ambos estaban en la universidad. "Es brillante. Le bastaba repasar algunos minutos antes para sacarse la mejor nota del curso. Siguió especialidad eléctrica, la más difícil. También me tocó trabajar con él como tesorero del centro de alumnos de ingeniería. Ahí lo conocí más como persona. Gran ser humano. Muy comprometido y preocupado de sus compañeros", describe.

En la universidad también se topó con el ex Cencosud y actual socio del supermercado digital misuper.cl, Pablo Castillo, mientras se iniciaba en la arena política, escenario en el que su hermano mayor, el economista Hernán, llegó a postularse a la Presidencia de la República tras el regreso de la democracia.

Es que salvo Maruja, que es médico, todos sus hermanos (Hernán, que también fue ministro de Hacienda de Augusto Pinochet; Richard, ex gerente general corporativo y hoy director de Entel, y Marcos, presidente de Consorcio Financiero) son personas conocidas públicamente.

En 2009, el nombre de Antonio alcanzó a sonar para candidato a parlamentario por Las Condes: "De que hemos conversado del tema... sí. Conozco a gente de la UDI, soy amigo de algunos", declaró entonces a la prensa. Finalmente, la postulación no se concretó y optó por dedicarse a su profesión.

"Nos conocimos por el movimiento gremial, con el que ambos simpatizábamos", dice Castillo. "El es bien independiente. Ha construido su carrera y su trabajo solo, muy fundado en sus propias capacidades. A pesar de venir de una familia de varias personas con exposición pública, ha sido bien independiente".

Reglas puertas adentro

"En lo personal, es muy profundo en sus pensamientos y muy estable emocionalmente. Nunca he visto un exabrupto, nunca pierde la calma ni la serenidad. Tampoco tiene momentos de euforia", relata Manuel Araya.

Hincha del club de fútbol Colo Colo, también le gusta jugar golf y andar en bicicleta de montaña. Antes trotaba, pero lo dejó por una lesión en la rodilla y suspendió sus vuelos en parapente por el riesgo que podría significar un accidente para su familia. Tiene una pastor alemán que se llama Laika y le gustan las flores y los jardines, gusto que heredó de su madre.

Un integrante de su familia destaca su histrionismo y poder de convocatoria, y revela dos "reglas" que hasta ahora jamás se han roto en el hogar de los Büchi-Velásquez: los hijos reciben copias de las llaves sólo cuando entran a la universidad y todos deben estar al menos un año en el extranjero para "ayudar a formarlos como personas íntegras, que aprendan inglés, desarrollen su autonomía, capacidad de ser felices por sí mismos, caridad, humildad y responsabilidad", agrega otro integrante del clan.

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